Una foto que muestra que en Necochea se festejó la caída de Perón

La imagen refleja un acontecimiento histórico. De ninguna manera es un homenaje

 

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Por ALEJANDRO ANDERSEN (profesor de historia)

 

El pasado, el pasado en sí, resulta humanamente inaprensible e inabarcable. Aun cuando haya dejado huellas imborrables en documentos escritos, o en la modalidad de cicatrices que atraviesan el alma y el corazón de hombres y mujeres, nos resulta imposible reconstruirlo tal cual fue.

Tampoco podemos modificarlo. La reconstrucción histórica, en tanto actividad humana, está irremediablemente cargada de las subjetividades y pasiones que nos definen como tal. Nos dirigimos a bucear en el pasado llevando a cuestas nuestras pasiones, nuestros sueños y nuestras frustraciones.

Alguien dijo que “la función del historiador es recordar lo que otros olvidan”, y eso está bien, pero debió agregar que ese recuerdo es el producto de un sesgo, un recorte del propio historiador. El observador del producto final debe saber que lo observado no es el pasado tal cual fue, sino la humana interpretación del historiador, que deberá ser re-interpretada tantas veces como sea necesario.

El caso de las fotografías como documento histórico adquiere particularidades propias, ya que la labor interpretativa del historiador se reduce a seleccionar lo que considera de mayor relevancia para que otros observen. Además, la distancia entre lo observado en una imagen y el “pasado en sí” tiene un eslabón más, constituido por el fotógrafo. No podemos conocer las humanas intenciones del fotógrafo a la hora de inmortalizar una escena, pero tampoco podemos soslayar que las tuvo, y eso también cae en la maraña de interpretaciones,

En el año 2014, a solicitud de las autoridades de entonces, tuve oportunidad de coordinar y dirigir un trabajo de puesta en valor de la documentación histórica producida por el Honorable Concejo Deliberante de Necochea. Partiendo de la importancia que los órganos legislativos tienen como expresión de la soberanía popular y engranaje fundamental de la vida pública del Estado, y con la convicción de que la gestión del acervo histórico y su consecuente servicio en sus niveles históricos y sociales, políticos y culturales, coadyuva a la convivencia política en consonancia con el sistema democrático.

CONOCIMIENTO DEMOCRATIZADOR

El conocimiento histórico centrado en el espacio local actúa como democratizador de la historia, en tanto se instala al interior de las fronteras del espacio recorrible de las personas e interactúa con la memoria colectiva de la comunidad. Un conocimiento histórico que actúe temporal y espacialmente sobre los intereses cotidianos, reales y concretos de sus destinatarios, promueve la creación de sujetos activos de esa historia, en un proceso simultáneo de construcción y aprehensión colectiva de su memoria y su identidad.

Los espacios institucionales son transitados y significados de manera sincrónicamente diversa y diacrónicamente variada por la comunidad, por lo que se requiere pensar en cómo ese espacio es vivido y apropiado, en su vínculo con la propia experiencia del sujeto, tanto práctica y materialmente como mental y simbólicamente.

Las actividades de memorialización, ancladas en reconocimientos simbólicos y en iniciativas de transmisión hacia el futuro (fechas de conmemoración, marcas territoriales, espacios, museos, archivos) son también una respuesta que se da a actores sociales que necesitan y reclaman reconocimientos simbólicos a través de materialidades y materializaciones de las memorias.

Luego de un año de trabajo en el que se leyeron las actas de sesiones del HCD desde su constitución en el año 1890 hasta 1983, se diseñó una muestra permanente que alcanzaba el objetivo de poner en valor, tanto el trabajo realizado como el acervo histórico de la institución.

ESPACIO HISTORICO

Esa muestra permanente se denomina “espacio histórico del HCD” y consta de tres partes indivisibles: 1) la “línea de tiempo” que circunda el Salón de la Democracia, en la que constan para el periodo 1881-1983 acontecimientos relevantes para la historia local, nacional y mundial; 2) 11 infografías en el mismo espacio físico, en las que se proyecta una mirada diacrónica de diversos aspectos, tanto fácticos como simbólicos que reflejan la historia del Partido de Necochea; y 3) 30 fotografías ubicadas en el pasillo de ingreso a la Sala de Sesiones.

En estos días tomé conocimiento de que una de las cuatro centrales obreras en las que se organiza el pueblo trabajador de la nación, solicitó el retiro de una de las fotografías ubicadas en el pasillo de ingreso a la Sala de Sesiones, concretamente la que refleja las repercusiones en Necochea del golpe de Estado cívico militar que derrocó al presidente Perón en el año 1955.

FOTOGRAFIAS ELEGIDAS

Al respecto de la mencionada solicitud, debo hacer algunas consideraciones:

1) Si bien el equipo que trabajó en la conformación del “espacio histórico del HCD” estuvo integrado por cinco personas, quien suscribe es el responsable de la selección de fotografías, redacción de epígrafes y contenido general y particular del mencionado espacio.

2) Las 30 fotografías ubicadas en el pasillo fueron elegidas entre 2.397 disponibles, por lo que el proceso de selección fue arduo, sistemático y preciso para que el resultado final reflejara diversos aspectos de la historia local, tanto construcciones icónicas (puente, palacio municipal), fiestas populares (carnaval, hipódromo), como acontecimientos político-sociales.

3) La mitad de las seis fotografías que reflejan acontecimientos políticos referencian al movimiento peronista, en relación directa a la importancia del mismo en la historia de la nación y de la ciudad.

4) Las tres fotografías vinculadas al movimiento peronista reflejan: a) conmemoración del 17 de octubre de 1954; b) homenaje a Eva Perón en 1955; y c) festejos por el derrocamiento de Perón.

5) La última de las fotografías enumeradas es la que resulta vetada por una de las centrales obreras y cuyo retiro fue peticionado.

6) Debe resaltarse que el epígrafe de la fotografía reza textualmente: “festejos por el derrocamiento de Perón”. En ningún lugar se utiliza la palabra “homenaje” a la que refiere la petición de marras.

7) La imagen fotográfica refleja un acontecimiento histórico de nuestra ciudad concreto, veraz y contundente: en Necochea se festejó el derrocamiento de Perón.

8) La imagen fotográfica demuestra y constituye una prueba irrefutable del carácter cívico de aquél golpe de Estado, cuestión que durante muchos años estuvo en discusión por aquellos que aspiraban a cargar toda la responsabilidad sobre las fuerzas armadas.

9) También hay imágenes de la Legión Cívica marchando por nuestras calles principales festejando el derrocamiento de Yrigoyen, las que he tenido oportunidad de mostrar en diversas muestras destinadas a la ciudadanía en general.

10) La imagen que motiva estas líneas debe invitar a la reflexión colectiva, al debate de ideas, al ejercicio del pensamiento crítico que permita absorber las iniquidades del pasado para transformarlas en dignidades del presente. Como señal de madurez cívica y política que todos y todas merecemos.

11) La defensa de los valores democráticos no puede sostenerse a partir de la negación o el ocultamiento de acontecimientos del pasado, porque de esa forma quedan velados los mecanismos que vinculan la experiencia actual de los individuos con la de generaciones anteriores.

 

 

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