Tras un allanamiento en su casa. Está imputado por el homicidio de Lucía Ermiaga
La Fiscalía de Lobería continúa recolectando pruebas en la causa por el choque en el que perdió la vida Lucía Ermiaga, hecho ocurrido el pasado viernes 1° de mayo.
En las últimas horas, personal policial llevó a cabo dos allanamientos: uno en el domicilio de Gonzalo Frascuelli, quien se encuentra imputado de provocar el accidente fatal, y otro en el domicilio del conductor de la Ford Maverick que circulaba junto a él, de apellido Saffarano. En ambos procedimientos fueron secuestrados los teléfonos celulares de los dos jóvenes, con la finalidad de seguir profundizando la investigación.
Vale aclarar que, por el momento, la Fiscalía no tiene ninguna causa formada ni ha tenido ninguna notificación alguna en contra de Saffarano, quien el día del hecho prestó declaración testimonial en forma voluntaria.
En tanto, respecto al conductor del BMW que iba delante de los otros dos vehículos, las autoridades judiciales comprobaron la coincidencia de su declaración con los registros fílmicos. El hombre, de apellido Álvarez y de unos 40 años, reconoció circular a 60 kilómetros por hora, afirmó que no conoce ni a Frascuelli ni a Saffarano, que no iban juntos, que lo comenzaron a seguir y que él estacionó unos 70 metros antes del choque. Debido a esto, por el momento no se solicitó el secuestro de su teléfono, lo que no implica que con el correr de las horas su situación pueda cambiar, ya que la causa está en plena etapa investigativa.
Por otra parte, se supo que hasta el momento, el juez de Garantías, Nicolás Lamberti, todavía no resolvió si otorga o niega el excarcelamiento de Frascuelli, que fue solicitado por su abogado defensor, Martín de la Canal.
SINIESTRO

El fatal siniestro vial ocurrió cuando un Volkswagen Bora gris conducido por Gonzalo Frascuelli -de 21 años- impactó a alta velocidad al Fiat Uno, que a la 0.30 del viernes terminó volcado en la esquina de las calles 25 de Mayo y 1° de Mayo, en el centro de la localidad loberense. Lucía -de 52 años- murió en el acto y sus hijos quedaron atrapados adentro, uno de ellos con fractura de clavícula, hasta que rompieron un vidrio y los sacaron.
El joven que iba al volante del Bora ya había sido protagonista de otro accidente fatal, ocurrido en diciembre de 2024 en la Ruta 227, en el que perdió la vida un amigo que lo acompañaba.
Respecto a la mujer, ésta cursaba la licenciatura en psicología. Sus restos fueron velados el día sábado y posteriormente inhumados en el cementerio loberense.


